Un gato turco


En una cena en un hotel de Antalya, al sur de Turquía, nos acompañó este gato. Pensé entonces cómo se adaptaría este animal si nos lo lleváramos a España, si notaría algún cambio extraño, además, claro, de no conocer los lugares por donde vivía. Es decir, si se le haría raro nuestro idioma, nuestras costumbres, nuestra comida. Si sentiría nostalgia a su manera de su país, o en un par de días ya estaría adaptado. 


Este gato allí se quedó, y supongo que seguirá acompañando la cena a los turistas.

Una pareja que lo tiene muy difícil


Aunque era a mediados del mes de agosto, en Helsinki coincidimos con una fiesta de comienzo de curso, o algo así, de chicos y chicas de instituto. En un parque muy céntrico de la ciudad (creo que se llamaba Esplanadi, o algo parecido) había un montón de chicos y chicas mojándose en las fuentes públicas. Aquello parecía más un país latino que la perfecta Finlandia. 



El caso es que en la foto vemos una historia de amor imposible, entre la chica de bronce que parece tímida y avergonzada, y el chico, que parece que la trata con demasiada confianza. Pero la estatua seguirá ahí muchos años y del chico no creo que volvamos a saber nada. 

Navegando por los campos de Castilla

El canal, aguas arriba
No muy lejos de mi pueblo (del pueblo de mi padre, para ser exactos) pasa el canal de Castilla. Aunque me lo han explicado varias veces me cuesta mucho entenderlo. Parece ser que la idea era transportar el cereal de Castilla hasta el puerto de Santander. Y que era mucho más fácil y rápido hacerlo con barcas que por caminos, con carros.
El canal, aguas abajo
Primera dificultad: ¿es todo tan llano que no hay que subir y bajar, aunque sea una pequeña montaña? Segundo: Si las barcas tenían que ser tiradas por mulas, ¿no sería más fácil ir con un carro por el camino? Tercero ¿Si se cruzaban dos barcas, había sitio para pasar? ¿O es que esa carretera de agua sólo tenía una dirección?

Alguna respuesta he conseguido. Por ejemplo, para los desniveles había un sistema llamado de esclusas. Es decir, en un desnivel la barca no baja a lo loco por la corriente, y menos todavía sube contra la corriente, sino que va subiendo por niveles, una vez que se apresa el agua. En la foto de arriba vemos el sistema que se conserva a las afueras de un pueblo de Palencia llamado Frómista. En la foto de arriba se ve el canal hacia el norte, y en la de abajo, hacia el sur. En cuanto al tema del trigo, nos dijeron que había muchas factorías para hacer harina a los lados del canal, o sea que no todo iba para Santander. 

Lo que sí que sé es que este proyecto tan loco de hacer carreteras de agua por Castilla se vino abajo cuando se inventó el tren, y todo el grano podía ir en vagones. Lo bueno es que todavía queda el canal, y ahora va por el un barquito turístico que produce la rarísima sensación de navegar entre los campos de cereal de Castilla. 





Seriedad a la entrada del Kremlin


Debe ser terrible tener que aguantar sin mover el cuerpo y con cara seria que se te pongan cientos de turistas al lado a sacar fotos. Los turistas hacemos bromas, decimos tonterías (que ellos no entienden) y molestamos como moscas. Pero ellos no mueven un músculo de la cara porque, en realidad, no hacen nada. Sólo están ahí quietos y firmes durante horas hasta que llegan otros a sustituirlos. Daba ganas de hacerle cosquillas o decirle una broma en ruso, para ver si se reía un poco. ¡Qué paciencia!

Una fotografía con más de ocho siglos

A mi padre le gusta el arte, así que muchas veces vamos por ahí a ver iglesias y monasterios. Esta iglesia está en un pequeño pueblo de Burgos llamado Rebolledo de la Torre.

En este capitel se ve a dos caballeros luchando con sus lanzas y su armadura. Aunque se han perdido trozos de la piedra aún se aprecia muy bien. Aunque parece como el dibujo de un niño, me impresionó mucho que la lanza del caballero de la derecha entra por la cabeza del otro. Me pregunto si la escultura representa algo que sucedió en la realidad o se la sacó de la cabeza el escultor sin más. El caso es que lleva allí más de ocho siglos.

A orillas del Danubio, en Bratislava


De aquel día me acuerdo sobre todo del cansancio. Fuimos de Viena a Bratislaba en autobús (deben de ser las dos capitales de Europa más cercanas). De la capital de Eslovaquia sólo me acuerdo del Danubio, un río enorme. Y ahora que veo la fotografía, me llaman la atención todos los bloques de pisos que hay detrás, que parece que los han cortado con un cuchillo. Todos iguales y a la misma altura. 

El zapato de Marilyn Monroe

Esta estatua está en una pequeña ciudad noruega, en Haugesund, a más de 400 kms de Oslo. Nos extrañó mucho una estatua de una actriz norteamericana en aquel remoto lugar. Pero luego nos enteramos de que su padre era noruego y que su primer nombre fue Norma Jeane Mortenson. 

Lo que más me gusta de la estatua es que la actriz se quitara el zapato para estar más cómoda. Además su postura es muy poco de estatua, como muy relajada y a la vez coqueta. Otra cosa que pensé es que, con el frío que hacía aquel día de verano, cómo sería el invierno, al lado del agua y con una ropa de tan poco abrigo.